Mental Health Media

La Terapia de Pareja

¡En español!

¿Por Qué Importa la Terapia de Pareja?

Cuando pensamos en la terapia de pareja, generalmente imaginamos un esfuerzo heroico de la pareja queriendo resolver un error casi imperdonable. Vemos la terapia de pareja como un último recurso cuando las cosas se han puesto tan mal que estamos considerando el divorcio o la separación. Es más, culturalmente, asistir o al menos considerar la terapia de pareja es un reflejo de que el matrimonio no está funcionando y se destina a la ruina. Raramente consideramos la terapia de pareja como un recurso o soporte para fortalecer la relación.

La realidad de lo que ocurre dentro de la terapia de pareja es casi un polo opuesto a las nociones preconcebidas que tiene la mayoría de la gente. Desafortunadamente, la terapia de pareja continúa teniendo una variedad de tabúes e información errónea. Las redes sociales y medios de comunicación frecuentemente nos dibujan una idea completamente diferente a lo que ocurre dentro de la relación terapéutica. La terapia de pareja es el espacio seguro y sin juicio donde un terapeuta puede ayudar a la pareja a resolver cualquier cuestión que esté causando disfunción dentro de la relación. No se toman lados, no hay preferencias, el terapeuta está completamente presente para la pareja en unión.

El Problema Más Común Con la Terapia de Parejas

Quiero aclarar que la terapia de pareja no es solamente para matrimonios. Como refleja su nombre, la terapia de pareja es para cualquier pareja ya sea casada, novios, parejas LGBTQ+, parejas poliamor, jóvenes, ancianos, y muchos más. El terapeuta no es la persona que define la pareja; al contrario, la pareja es la que define los términos de la relación.

Uno de los problemas más comunes que he encontrado en mi trabajo con las parejas es lo tarde que se busca la ayuda. En varias ocasiones he trabajado con parejas que vienen a terapia después de haber tratado tantas otras cosas y de último recurso. Aunque admiro este acto de voluntad y humildad, la realidad es que a veces puede ser muy tarde. Mi meta como terapeuta de pareja es promover la idea de que asistir a terapia de pareja debería de ser uno de los primeros recursos que usamos cuando se encuentra un problema en la relación. Así como tenemos doctores de cabecera, mecánicos que confiamos, carniceros, también deberíamos de tener un terapeuta de parejas para aprender herramientas como la comunicación y cómo resolver problemas.

Photo by Afif Kusuma on Unsplash

El Tabú

El tabú hacia la terapia de pareja tiene un componente cultural. En varias culturas, incluyendo hispana y latina, asistir a la terapia no es ampliamente aceptado. Todos hemos escuchado la frase “el psicólogo es para los locos” “los trapos sucios se lavan en casa” “cada cual en su corral” estas frases no solo son populares si no que se usan cotidianamente para explicar que las cosas que pasan en la privacidad de una relación/familia no se comparte con nadie; en especial con una persona extraña que posiblemente nos vaya a juzgar y cobrar por el servicio. Es difícil combatir tabúes culturales ya que están bordados en la tela que es nuestra cultura. Por eso necesitamos normalizar la terapia de pareja y compartir nuestras experiencias con otros. Muchas personas se sienten confortables de ir a un pastor o a una curandera. El terapeuta es similar, provee apoyo, herramientas, y educación psicológica.


La Realidad...

¡La realidad es que estar en una pareja es difícil! La persona que diga que su relación es fácil y no tiene problema, probablemente está mintiendo. No existe ninguna relación que no requiera trabajo o mantenimiento. También puede ser que la persona no esté teniendo una conexión profunda con su pareja y no reconozca que hay problemas. 

Independientemente del tipo de pareja que tengamos o de los límites que hayamos determinado, las relaciones de pareja requieren atención y paciencia. Cosas comunes que requieren las parejas son: enfoque en la comunicación, atención a cómo se siente nuestra pareja, y mantener límites saludables. Estamos hablando de 2 (o más) individuos que vienen de culturas diferentes, crianzas distintas, pasados con trauma, expectativas diferentes, y otras distinciones que han tomado la decisión de unir sus vidas. La realidad es que las parejas pasan por tantas situaciones; cosas simples como dónde se van a colgar las toallas y quien va a estar a cargo de aspirar a situaciones más difíciles como la infidelidad.

La terapia de pareja no tiene que ser un último esfuerzo y tampoco se trata de fomentar vergüenza o juicios. En toda relación interpersonal que se tenga va a haber problemas y conflictos; es parte normal del proceso social. La terapia de pareja es un recurso que está disponible y puede ser un beneficio para el crecimiento de cualquier pareja o individuo.

Alejandra is a Registered Licensed Marriage and Family Therapist and Professional Clinical Counselor. She graduated from Brandman University with a Masters in Psychology; she also holds a Bachelor's in Psychology and Criminal Justice from California State University, San Bernardino. Currently, she works for a non-profit organization that provides mental health services to schools in southern California. In addition, she also works for a private practice where she specializes in working with children, youth, and families suffering from a variety of issues such as academic performance, learning disabilities, depression, anxiety, bipolar, ADHD, Autism Spectrum Disorder, and grief.

Alejandra is passionate about creating a platform where individuals can be connected with quality mental health services and resources. Alejandra was raised in Mexico City and comes from a family of Argentinean immigrants. In her work, she strives to highlight the intersection between culture and mental health perceptions. Her personal interests include cooking, spending time with her family, going to Disneyland, and collecting vintage pieces. She also enjoys reading; some of her favorite books include Love’s Executioner by Irving D. Yalom, The Lucifer Effect by Dr. Philip Zimbardo, Sherlock Holmes, Mating in Captivity by Ester Perel, and The Blood of Flowers by Anita Amirrezvani.